I
El general no tiene quien le escriba, por eso lo hace él mismo, extemporáneo.
Casi didáctico, va arrastrando su absurdo de “héroe trágico” en diarias peroratas para el olvido, entre el protagonismo histérico y la inutilidad.
Arrebatado al atrio de su vocación agitadora ensaya monsergas estilísticas, incómodo en su versión de orador sin plaza, atado al [...]